Blogia
apuntes del natural

japonés

El tragaluz me ha salvado, o me salvará, porque no he de morir de hambre, resignado, más allá de la desesperación, saludando a lo que dejo, como ese capitán japonés, de virtuosa y burocrática agonía en un asfixiante submarino, en el fondo del mar. En el Nuevo Diario leí la carta encontrada en el submarino. El muerto saludaba al Emperador, a los ministros y, en orden jerárquico, a todos los marinos que puede enumerar mientras aguarda la asfixia. Además, anota observaciones como éstas: "Ahora sangro por la nariz"; "me parece que los tímpanos se me han roto".

de La invención de morel, de adolfo bioy casares.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

parapo -

jajaja. sí, es bastante burocrático, el tipo. estos japos...

Fri -

Eso de saludar a las autoridades mientras uno se muere está muy bien. Qué no se pierdan las buenas costumbres.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres